El contenido de este blog empieza hace veintiséis años, cuando nací y aunque sí importa por que la hisoria personal es la herramienta fundamental a partir de la cual comprendemos y explicamos al mundo, y, gracias a todas y cada una de las cosas que me han pasado, estoy sentada en este momento, en mi hamaca, con mi perro al lado empezando a escribir esta primera "entrada", voy a ahorrársela al lector en esta entrega y la voy a ir compartiendo poco a poco a través de las futuras contribuciones.
Hace 9 meses, el día de mi cumpleaños exactamente me dí cuenta de lo absurdo del estilo de vida que estaba llevando, el cuál me tenía: desnutrida, deprimida, débil, sin energía, emocionalmente agotada, infeliz y al borde de la crisis económica. No todo estaba tan terrible, pero a mi me parecía que sí y decidí escucharme profunda y honestamente y tomar medidas extremas al respecto. Me tomó dos meses dejarlo todo y hace exactamente seis meses emprendí un viaje de recuperación, sanación y nutrición, en el que me encuentro ahora, en un lugar increíble del pacífico mexicano.
Entiendo que todos los cambios son procesos lentos, no creo en la generación espontánea, pero sí creo que hay formas más conscientes de vivir la vida que precisamente nos ayudan a evitar esos extremos, como seres humanos individuales y como sociedad. Creo que ahora no sólo me ayudo a mí misma sino que además contribuyo con el planeta al compartir este blog con ustedes. He conocido y platicado con gente fabulosa que hace cosas increíbles por el planeta y por sí mismos; he leído artículos, revistas, libros y blogs sobre psicología positiva, comida orgánica, desarrollo sostenible, yoga, meditación, ecología, medicina alternativa, literatura, poesía, arquitectura, sociología (mi carrera, aunque incompleta, es lo que más me ha formado junto con la vida en sí), y un sinúmero de disciplinas y creencias desde antiguas hasta postmodernas que todas llevan a lo mismo: somos uno, un universo. Yo, tú, todos: un universo. Es una idea muy compleja y evidentemente no soy experta. Pero, creo que precisamente mi microscópico papel en este universo es transmitir esta información y generar vínculos -no sectas- entre gente diferentísima que en el fondo cree profundamente lo mismo.
No va a haber un esquema ni una temática específica más que aquella que se convirtió en mi motor: crecer y ayudar a crecer. Crecer significa aprender para mejorar, fortalecerse y engrandecer esta nuestra vida, la mía, y la que comparto con todos los que lean este blog y a los que no les importe: la del planeta.
Cultus Virere son dos voces del Latín clásico que significan muchas cosas cada una. Cultus significa: cuidar, venerar, trabajar, cultivar, civilización, limpieza, mantenimiento, y virere: ser verde, verdoso, viviente, vigoroso, lleno. Interpreten como mejor puedan la suma de las dos. Agradezco hasta este momento su atención y espero que puedan contribuir con su crítica siempre positiva :) y con aportaciones sobre cualquier cosa que tenga que ver a su parecer con este espacio.
Namaste.
E.G.
Bienvenida a las salas virtuales de nuestros más profundos sentimientos y pensamientos vueltos públicos. Es una experiencia padre poder compartir a través del lenguaje lo que somos, lo que la vida y la Tierra nos hace vibrar por dentro.
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